Tierra ubicada gran parte de ella en el departamento de Colombia,que lleva su nombre, hasta la Península al Nor - Oeste de Venezuela, muchos de ellos situados en las mas hermosas costas del Mar Caribe de origen arahuaco, gente sencilla, amable, tímida, guerrera y de costumbres muy enraizadas en la conciencia de su comunidad, aun siguen limosneando por cuotas de participación dentro de la sociedad que los embarga, olvidando ésta que ellos son los herederos directos de esta tierra.
Después de tanto, silencio, hipocresía, discriminación, guerras, luchas, resistencia, hambre, miseria, exclusión, y dádivas a lo largo de más de 500 años; la nación goajira se nos presenta en América como un fenómeno propio del egoísmo de la sociedad. Naturales de su suelo por ser los primeros en poblarlo, aun siguen arrastrando las cadenas de la exclusión política y financiera en las estructuras de los Gobiernos Americanos.
Y no les vasta a los gobiernos el castigo que han venido empujando estos indígenas, sino que aun siguen siendo desplazados, expropiados en sus propias tierras, engañados, enajenando sus derechos reales sobre sus posesiones de forma canalla y ruin por los estados.
Da vergüenza ver como estos simplemente en muchos casos han sido utilizados para campañas populistas por los Gobiernos Americanos y en el peor de los casos sin recibir nada a cambio el pueblo goajiro, sino únicamente uno que otro cargo en la administración publica, pero igual su gente sigue siendo maltratada por los embates de la sociedad.
Los estados se sirven de estos para el resguardo de la soberanía en las fronteras, aun con poblaciones sin escuelas óptimas, y mucho menos universidades, incluso en el caso de Venezuela no tienen infraestructura para universidades, que vergüenza, y así pretenden crear soberanía, sin hospitales, centros asistenciales, carreteras, servicios públicos, transporte, por nombrar sólo algunas de las necesidades, que estos demandan; estos oriundos de esta tierra se tienen que enfrentar a una lucha férrea por la supervivencia de su familia; muchos de ellos impulsados por las inclemencias de los estados, al vandalismo, a toda clase de negocios ilícitos, contrabando, narcotráfico, limosneros, entre otros, no los culpamos desde aquí, de esta humilde tribuna por sus acciones, los consideramos absueltos mientras los estados soberanos, no cumplan con las necesidades y requerimientos de estos ciudadanos.
Da absorto ver como se las arreglan los estados soberanos, creando leyes que en nada benefician a la Nación Goajira, incluso hemos visto su mención en las constituciones de éstos, donde se hace referencia a los indígenas de forma estrechamente limitada, solo dándoles una cuota de participación a sus representantes dentro de la estructura política del estado, y peor aun cada día mas pierden su poder de autonomía territorial y funcionalmente, como es el caso de Venezuela.
Es muy fácil ver como se les lesiona la integridad cultural, social, territorial, política y económica a estos pueblos, obligándolos a desplazarse, tan solo por el aprovechamiento de sus recursos naturales, sin tomar en cuenta ninguna consulta a las comunidades perturbadas, y peor aun sin ningún resarcimiento a sus afectados directos.
Nuestra propuesta a todo esta anarquía social, es darle más autonomía a la Nación Goajira, dotarles de servicios públicos, empleos, viviendas, vialidad, trasporte, universidades y escuelas, todos estos requerimientos en óptimas condiciones , hospitales, centros asistenciales, entre otros, y esto no lo pudiéramos lograr si antes no declaramos al pueblo indígena en un Estado con autonomía funcional y financiera que garantice la autonomía municipal y la descentralización político – administrativa del mismo.
Antes de estos cambios fundamentales, seria imposible el resguardo de nuestras fronteras y la seguridad nacional que reclama la población, y más deficiente aun será imposible el desarrollo de todo el Pueblo Venezolano.
Después de tanto, silencio, hipocresía, discriminación, guerras, luchas, resistencia, hambre, miseria, exclusión, y dádivas a lo largo de más de 500 años; la nación goajira se nos presenta en América como un fenómeno propio del egoísmo de la sociedad. Naturales de su suelo por ser los primeros en poblarlo, aun siguen arrastrando las cadenas de la exclusión política y financiera en las estructuras de los Gobiernos Americanos.
Y no les vasta a los gobiernos el castigo que han venido empujando estos indígenas, sino que aun siguen siendo desplazados, expropiados en sus propias tierras, engañados, enajenando sus derechos reales sobre sus posesiones de forma canalla y ruin por los estados.
Da vergüenza ver como estos simplemente en muchos casos han sido utilizados para campañas populistas por los Gobiernos Americanos y en el peor de los casos sin recibir nada a cambio el pueblo goajiro, sino únicamente uno que otro cargo en la administración publica, pero igual su gente sigue siendo maltratada por los embates de la sociedad.
Los estados se sirven de estos para el resguardo de la soberanía en las fronteras, aun con poblaciones sin escuelas óptimas, y mucho menos universidades, incluso en el caso de Venezuela no tienen infraestructura para universidades, que vergüenza, y así pretenden crear soberanía, sin hospitales, centros asistenciales, carreteras, servicios públicos, transporte, por nombrar sólo algunas de las necesidades, que estos demandan; estos oriundos de esta tierra se tienen que enfrentar a una lucha férrea por la supervivencia de su familia; muchos de ellos impulsados por las inclemencias de los estados, al vandalismo, a toda clase de negocios ilícitos, contrabando, narcotráfico, limosneros, entre otros, no los culpamos desde aquí, de esta humilde tribuna por sus acciones, los consideramos absueltos mientras los estados soberanos, no cumplan con las necesidades y requerimientos de estos ciudadanos.
Da absorto ver como se las arreglan los estados soberanos, creando leyes que en nada benefician a la Nación Goajira, incluso hemos visto su mención en las constituciones de éstos, donde se hace referencia a los indígenas de forma estrechamente limitada, solo dándoles una cuota de participación a sus representantes dentro de la estructura política del estado, y peor aun cada día mas pierden su poder de autonomía territorial y funcionalmente, como es el caso de Venezuela.
Es muy fácil ver como se les lesiona la integridad cultural, social, territorial, política y económica a estos pueblos, obligándolos a desplazarse, tan solo por el aprovechamiento de sus recursos naturales, sin tomar en cuenta ninguna consulta a las comunidades perturbadas, y peor aun sin ningún resarcimiento a sus afectados directos.
Nuestra propuesta a todo esta anarquía social, es darle más autonomía a la Nación Goajira, dotarles de servicios públicos, empleos, viviendas, vialidad, trasporte, universidades y escuelas, todos estos requerimientos en óptimas condiciones , hospitales, centros asistenciales, entre otros, y esto no lo pudiéramos lograr si antes no declaramos al pueblo indígena en un Estado con autonomía funcional y financiera que garantice la autonomía municipal y la descentralización político – administrativa del mismo.
Antes de estos cambios fundamentales, seria imposible el resguardo de nuestras fronteras y la seguridad nacional que reclama la población, y más deficiente aun será imposible el desarrollo de todo el Pueblo Venezolano.
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