Los socialistas sostienen que el sistema capitalista ha colapsado y que de vivir él 100 años más, la humanidad perecería de hambre y sed, ya que los recursos naturales son insuficientes para el abastecimiento de la población. La experiencia en los países con régimen socialista es que estos merman vertiginosamente la calidad de vida, en todos los sentidos, los productos alimenticios son cada vez menos, los servicios básicos de distribución de agua potable y luz eléctrica cada vez mas ineficientes, es como regresar al siglo XIX donde florece esta otra doctrina anti-Cristica, conocida como el socialismo hoy en día.
Se ha visto en la práctica que cuando un tipo de gobierno de corte socialista, se instaura en una población, se agudiza la pobreza, el hambre, la miseria, la idolatría, el ateísmo, la delincuencia y todo el castigo que traen estos regímenes.
Ante la ineficiencia del gobierno megalómano en las naciones donde reina el socialismo, se toman medida de solución a la deficiencia de bienes y servicios básicos en donde se plantean ideas que nos retrotraen siglos atrás de evolución, como cavar pozos de agua profunda, alumbrar con velas, cocinar en leña, cosa que por decisión personal no estaría del todo mal, pero cuando se hace por necesidad o mas aun por imposición, porque sencillamente no hay otra alternativa y se carece del bien o servicio, allí es donde la cosa es grave, a demás de esto plantean una serie de organizaciones colectivas rudimentarias, que se muestran todas ineficientes ante las necesidades de la población.
Detrás de todo el discurso inmoral de los comunistas y sus obreros, se aprecia la cruda realidad de los hechos, ver pasar los camiones y diferentes medios de transporte de alimentos y provisiones, y productos de primera necesidad, hacia las principales ciudades y pueblos del territorio venezolano, que terminan siendo insuficientes en cantidad y calidad que requiere la población.
Productos que son importados de los países vecinos latinoamericanos y otros de países alineados al socialismo internacional, que del mismo modo por conveniencias económicas sus gobernantes apoyan el régimen socialista instaurado en Venezuela, especialmente a los miembros de la banda del gabinete oficial.
No obstante, la población carece de empleo de calidad y por corolario del capital, para obtener los productos, bienes y servicios que el ciudadano necesita para disfrutar de la calidad de vida que los reducidos beneficiados y miembros del gabinete oficial y sus aliados disfrutan.
He aquí en donde las ideologías social-comunistas recaen en una de las tantas contradicciones, de sus postulados y recurrentes discursos, por el hecho de que los miembros del gabinete oficial persiguen al capital nacional y extranjero, estos lo que ansían es a su execrable enemigo, El Capital, ese mismo que inspiro a Marx y sus seguidores a escribir, analizar, interpretar y ampliar su obra póstuma.
Mas la experiencia nos muestra, como los partidarios del socialismo son insaciables cuando se trata de quien tiene más capital, porque entienden equivocadamente éstos, una vieja creencia de los siglos antecedidos, que el que tiene más capital tiene más poder, mas ya esta idea ha quedado atrás, ha sido reemplazada por los nuevos príncipes del mundo, no es el capital sino el conocimiento, el uso que se dé a la información, y la forma de administrar la comunicación efectivamente. En pocas palabras es la inteligencia, la única capaz de generar patrimonio, el don dador de la riqueza inagotable en el Hombre.
Retomando el punto del capital y los socialistas, estos en sus regímenes estructurales del gobierno son los principales, por no decir los únicos importadores y exportadores de bienes y servicios de comercialización internacional, contratan con los gobiernos alineados al socialismo internacional y con los que no, también, siendo estos los beneficiados directamente de la renta que genera tan onerosos intercambios comerciales, con un mercado cautivo y una población obligada a consumir únicamente lo que el gobierno socialista trae a la nación, cerrando a toda costa la posibilidad de que los particulares, empresa privada y inversionista comercialice en las naciones donde se vive en una falacia de igualdad, llamada socialismo.
No se está aquí, en contra de los controles y protecciones sanas a la población, pero si se está en contra del desabastecimiento que genera tan estrecho circulo clientelista del gobierno socialista, en que son únicamente los allegados al gobierno, conocidas como las grandes carteras del gobierno beneficiados del comercio exterior en particular de las importaciones en un país socialista.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario