Nuevamente la gloria se lo llevo el Brasil, con sus Carnavales del Río que se celebran anualmente y el tan anhelado evento de las Olimpiadas 2,016, en la hermosa Bahía de Río de Janeiro, se preparan desde este mismo año para los próximos eventos que marcaran un hito en la historia de Latinoamérica.
Las inversiones nacionales e internacionales giraran en torno a la economía del célebre país, ya no quedara duda de que es la libre economía la que llevara la batuta de este tan aclamado y esperado magno evento de las Olimpiadas del Mundo.
Una gran oportunidad no sólo para los brasileños, sino para todos los ciudadanos de Sur América, los más atrevidos se apalancaran a un intercambio del comercio internacional, todos los audaces en invertir recibirán sus resultados positivos de la inversión, es la oportunidad para cualquier intercambio bien o servicio que se pueda comercializar entre la nación brasileira y el resta del continente.
No quedara duda del camino que deben seguir los países circunvecinos para lograr desarrollarse es el libre mercado, la salida del caos de la pobreza, aunque se quiera pintar a la nación brasileira como socialista, son las políticas sanas de libre comercio y libre competencia, las que han podido en menos de dos décadas emerger una gran nación con una economía consolidada que permita a los gobiernos, organismo e instituciones internacionales notar a un país de solvencia financiera, jurídica y política, para realizar cualquier evento que repercute en una visión de ganar ganar a todos los que invierten en el Brasil.
Brasil es tan conocida por su historia, como por su políticas en el ámbito económica poseen uno de las convenios más ambiciosos de las relaciones comerciales es el caso del MERCOSUR, en el aspecto cultural tienen sus Carnavales reconocidos mundialmente, en el deportivo su futbol, mientras que ahorita los desideratos del país recaen en la personalidad de un Lula Da Silva que a pesar de ser del partido laborista ha sabido comprender la dinámica del desarrollo nacional y trascender muchas ideas erróneas que de seguro las padeció de joven rebelde de la década de los 60 y 70 del pasado siglo.
Es de apuntar que el MERCOSUR, ha sido un modelo loable de intercambio comercial que debido a los retrocesos de las políticas de las naciones vecinas no ha podido dar los frutos que se esperaban que diera tan soberbio tratado de Libre Comercio, que nace con la visión de desarrollar al Brasil como lo ha venido haciendo y a todas aquellas naciones que se sumen valiente, competitiva y profesionalmente al comercio internacional una de las fuerzas motrices capaces de desarrollar a cualquier nación que desafíe a este punto donde confluyen todas las fuerzas vivas de un modelo de República.
Las inversiones nacionales e internacionales giraran en torno a la economía del célebre país, ya no quedara duda de que es la libre economía la que llevara la batuta de este tan aclamado y esperado magno evento de las Olimpiadas del Mundo.
Una gran oportunidad no sólo para los brasileños, sino para todos los ciudadanos de Sur América, los más atrevidos se apalancaran a un intercambio del comercio internacional, todos los audaces en invertir recibirán sus resultados positivos de la inversión, es la oportunidad para cualquier intercambio bien o servicio que se pueda comercializar entre la nación brasileira y el resta del continente.
No quedara duda del camino que deben seguir los países circunvecinos para lograr desarrollarse es el libre mercado, la salida del caos de la pobreza, aunque se quiera pintar a la nación brasileira como socialista, son las políticas sanas de libre comercio y libre competencia, las que han podido en menos de dos décadas emerger una gran nación con una economía consolidada que permita a los gobiernos, organismo e instituciones internacionales notar a un país de solvencia financiera, jurídica y política, para realizar cualquier evento que repercute en una visión de ganar ganar a todos los que invierten en el Brasil.
Brasil es tan conocida por su historia, como por su políticas en el ámbito económica poseen uno de las convenios más ambiciosos de las relaciones comerciales es el caso del MERCOSUR, en el aspecto cultural tienen sus Carnavales reconocidos mundialmente, en el deportivo su futbol, mientras que ahorita los desideratos del país recaen en la personalidad de un Lula Da Silva que a pesar de ser del partido laborista ha sabido comprender la dinámica del desarrollo nacional y trascender muchas ideas erróneas que de seguro las padeció de joven rebelde de la década de los 60 y 70 del pasado siglo.
Es de apuntar que el MERCOSUR, ha sido un modelo loable de intercambio comercial que debido a los retrocesos de las políticas de las naciones vecinas no ha podido dar los frutos que se esperaban que diera tan soberbio tratado de Libre Comercio, que nace con la visión de desarrollar al Brasil como lo ha venido haciendo y a todas aquellas naciones que se sumen valiente, competitiva y profesionalmente al comercio internacional una de las fuerzas motrices capaces de desarrollar a cualquier nación que desafíe a este punto donde confluyen todas las fuerzas vivas de un modelo de República.
ALBERT GEOVO
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